TRANSLATE

Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos y Leyendas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos y Leyendas. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de agosto de 2020

La Parábola del Rey


“Había un rey y una vez le dijo a los sabios de la corte: "Tengo un anillo con uno de los mejores diamantes del mundo y quiero esconder un mensaje bajo la piedra que puede ser útil en una situación de extrema desesperación".  Le daré este anillo a mis herederos y quiero que sirva fielmente.    Piensen en el tipo de mensaje que habrá. Debe ser muy corto para que quepa en el anillo.
Sin embargo, los sabios sabían cómo escribir tratados, pero no se expresaban en una frase corta.  Pensaron y pensaron, pero no se les ocurrió nada.
El rey se quejó del fracaso de su aventura a un fiel viejo sirviente que lo crió desde la infancia y que había sido parte de la familia. Y el anciano le dijo:
“No soy un sabio, no tengo educación, pero conozco tal mensaje. Durante los muchos años que pasé en el palacio, conocí a mucha gente. Y una vez serví a un místico visitante que tu padre invitó. Y me dio este mensaje. Te pido que no lo leas ahora. Guárdalo bajo la piedra y ábrelo sólo cuando no haya ninguna salida. 
 El rey escuchó al viejo sirviente.
Después de un tiempo, los enemigos atacaron el país y el rey perdió la guerra.    Huyó en su caballo y sus enemigos lo persiguieron.    Estaba solo y sus enemigos eran muchos. Cabalgó hasta el final del camino. Había un enorme y profundo acantilado delante de él, si caía allí, era el final. Tampoco podía volver atrás, ya que los enemigos se acercaban. Escuchaba cerca el ruido de los cascos de sus caballos.    No tenía ninguna salida.    Estaba completamente desesperado.
Y entonces recordó el anillo.    Lo abrió y encontró una inscripción:  *”Esto también pasará”* 
Después de leer el mensaje, sintió que todo estaba tranquilo.  Al parecer, los enemigos se perdieron y procedieron en la dirección equivocada. Los caballos ya no se escuchaban.
El rey se llenó de gratitud hacia el sirviente y el místico desconocido. Las palabras eran poderosas. Cerró el anillo. Y se puso en camino.    Reunió a su ejército y regresó a su estado.
El día que regresó al palacio, organizaron una magnífica fiesta, un festín para todo el mundo - el pueblo amaba a su rey.  El rey estaba feliz y orgulloso.
El viejo sirviente se le acercó y le dijo en voz baja: "Incluso en este momento, mira el mensaje de nuevo."
El Rey dijo: "Ahora soy un ganador, la gente celebra mi regreso, no estoy desesperado, no estoy en una situación desesperada".
"Escuche a este viejo sirviente", respondió el sirviente.  "El mensaje funciona no sólo en los momentos en que todo está mal, sino también en los momentos de victoria. 
"El rey abrió el anillo y leyó:
*"Esto también pasará"*
Y de nuevo sintió que un silencio caía sobre él, aunque estaba en medio de una ruidosa multitud que bailaba. Su orgullo se disolvió. Entendió el mensaje. Ya era un hombre sabio.
Y entonces el anciano le dijo al rey: "¿Recuerdas todo lo que te pasó? Nada ni ningún sentimiento es permanente.  Como la noche cambia el día, así los momentos de alegría y desesperación se reemplazan entre sí.  Acéptalos como la naturaleza de las cosas, como parte de la vida”

Amor para todos.


jueves, 29 de septiembre de 2016

La Serpiente......


Un hombre vio cuando una serpiente estaba muriendo quemada y decidio sacarla del fuego, pero cuando lo hizo, la serpiente lo mordió. Por la reacción  del dolor, el hombre la soltó y el animal cayo nuevamente en el fuego y se estaba quemando renuevo, El hombre intento sacarla otra vez y otra vez la serpiente lo mordió. Alguien que estaba observando se acerco al hombre y le dijo:
-Disculpe, pero usted es terco!! No entiende que todas las veces que intente sacarla del fuego va a morder?

El hombre respondió:
- la naturaleza de la serpiente es morder, y eso no va a cambiar la mía, que es AYUDAR .
Entonces, con la ayuda de un pedazo de hierro, el hombre sacó la serpiente de fuego y salvó su vida.

NO CAMBIES tu naturaleza si alguien TE HACE ALGÚN DAÑO no pierdas tu esencia; sólo toma precauciones.
Algunos persiguen la felicidad, otros la crean.

Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación. Porque tu conciencia es lo que eres, y tu reputación es lo que piensan los demás de ti. Y lo que piensan los demás, no es tu problema... Es problema de ellos.

(unknown...)

martes, 16 de junio de 2015

Acerca de la Seguridad en Sí Mismo.


Un día un sabio maestro recibió la visita de un joven que se dirigió a él para pedirle consejo:
— Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro sin mirarlo, le dijo:
— Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... y haciendo una pausa agregó: — si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
— E... encantado, maestro— titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
—Bien— asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y al dárselo al muchacho, agregó:
— Toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, quienes lo miraban con algún interés.
Pero les bastaba el escuchar el precio del anillo; cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. Alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.
¡Cuánto hubiera deseado el joven tener esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Triste, subió a su caballo y volvió a donde el maestro se encontraba:
— Maestro -dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera obtener dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
— Qué importante lo que has dicho, joven amigo —contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
— Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
— ¡58 MONEDAS! — exclamó el joven.
— Sí, -replicó el joyero— yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.
— Siéntate —dijo el maestro después de escucharlo— Tú eres como este anillo: Una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?


jueves, 3 de julio de 2014

DE LA IMPORTANCIA PERSONAL "EL COLECCIONISTA DE INSULTOS"

El coleccionista de insultos




Cerca de Tokio vivía un gran samurai, ya anciano, que se dedicaba a enseñar el budismo zen a los jóvenes. A pesar de su edad, corría la leyenda de que era capaz de vencer a cualquier adversario. Cierto día un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos pasó por la casa del viejo. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación esperaba que el adversario hiciera su primer movimiento y, gracias a su inteligencia privilegiada para captar los errores, contraatacaba con velocidad fulminante. El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una batalla. Conociendo la reputación del viejo samurai, estaba allí para derrotarlo y aumentar aún más su fama.

Los estudiantes de zen que se encontraban presentes se manifestaron contra la idea, pero el anciano aceptó el desafío. Entonces fueron todos a la plaza de la ciudad, donde el joven empezó a provocar al viejo. Arrojó algunas piedras en su dirección, lo escupió en la cara y le gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a sus ancestros. Durante varias horas hizo todo lo posible para sacarlo de sus casillas, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, ya exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró de la plaza.

Decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:

-¿Cómo ha podido soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usó su espada, aun sabiendo que podría perder la lucha, en vez de mostrarse como un cobarde ante todos nosotros?

El viejo samurai repuso:

-Si alguien se acerca a ti con un regalo y no lo aceptas, ¿a quién le pertenece el regalo?
-Por supuesto, a quien intentó entregarlo -respondió uno de los discípulos.

-Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos añadió el maestro-. Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.

Nadie nos agrede o nos hace sentir mal: somos nosotros los que decidimos cómo sentirnos. No culpemos a nadie por nuestros sentimientos. Somos los únicos responsables de ellos. 

lunes, 23 de junio de 2014

CUENTO ZEN "EL BAMBÚ JAPONÉS"


Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés
Siembras las semillas, la abonas y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable

En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros 7 años, a tal punto que
El cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles

Sin embargo, durante el séptimo año , en un periodo de solo seis semanas, la planta crece mas de 30 metros.

No, la verdad es que se tomo 7 años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros 7 años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de 7 años.

El triunfo no es mas que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige cambios de acción y formidables dotes de paciencia

Tiempo…

Como nos cuestan las esperas

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes…Quizás solo este echando raíces….



miércoles, 7 de mayo de 2014

UN ÁNGEL LLAMADO MAMÁ.


Cuenta la leyenda que un angelito estaba en el cielo, cuando Dios lo llamó y le encomendó una misión, con dulce voz le dijo: 

-Tendrás que ir a la Tierra y nacer como los humanos, serás un pequeño niño y crecerás hasta llegar a ser un hombre.

Espantado el angelito preguntó
- pero señor ¿cómo haré para vivir tan pequeño e indefenso, quién me cuidará?

- Entre muchos ángeles escogí uno para ti que te está esperando y te cuidará.

-Pero dime, aquí en el cielo no hago mas que cantar y sonreír, eso me basta para ser feliz.

- No te preocupes, tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

- ¿Cómo entenderé lo que la gente habla si no conozco el idioma de los hombres?

-Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar.

- ¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?

- Tu ángel juntará tus manitas y te enseñará a orar y podrás hablarme…

- He oído que en la tierra hay hombres malos, ¿quien me defenderá?

- Tu ángel te defenderá a costa de su propia vida.

- Pero estaré triste ya que no te veré más.

-Tu ángel te hablará siempre de mi y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado durante todo el tiempo que estés entre los hombres. 

El angelito ya empieza a escuchar las voces que venían de la Tierra y atemorizado y con lágrimas en los ojos, dijo:

-Dios mío, dime por lo menos el nombre de ese ángel que me cuidará…

"Su nombre no importa, tú le llamarás MAMÁ"

viernes, 21 de junio de 2013

LA LEYENDA DE LA FLOR DE SAKURA


Dado que las flores del cerezo caen tras una breve floración, se han convertido sin duda en el icono de la belleza efímera de la vida" 

Sakura was a young Japanese woman with a restless look who lived happily married to her husband Makoto, they lived in the Yoshino region, in a small town called Hitome Senbon. Sakura and Makoto met a few weeks after their marriage, as their parents had agreed that when their children reached the age of 20, they would marry as a union of the two families.

One day the Japanese empire commanded to recruit the best samurai regardless of their age, or how old they were. One morning, at sunrise, an envoy from the royal guard knocked on the door of the couple's house requesting Makoto's presence in the royal army, so Makoto had to go to war.

Sakura didn't love him, but she was sad to hear the news about her, he was going to go away and leave her alone, she had never been alone, not even when she was a girl and her parents went to pick silk.

On the morning of leaving, Makoto gave Sakura a seed from a peculiar tree called a cherry tree and she left with the others with the promise that she would return before the cherry tree began to have flowers.


They were the longest days she had ever known, she felt very alone, and the days turned into months, and the months into years. But she, every morning when the sun woke up, went out to see how each day, the white of the flowers, sheltered the cherry tree more and more. Sakura accepted, that Makoto would never return.

One day, a boy came to town looking for work. Setsu, that was what the young man was called, passed in front of Sakura's house, and saw how the big white tree stood up among the undergrowth of the house's garden, so he decided to enter and lend his services as a gardener. Sakura looked at Setsu, she couldn't help but feel his gaze boring into the depths of her eyes and she couldn't help but gesticulate words other than "I don't have much to pay you with, but I can offer you food apart from a small salary if you need a lot." from work". Setsu agreed, so the next morning, before the mist could clear the air, the young boy began to work in the garden.

The two spent a lot of time together, as she also helped maintain the garden. They spent long hours talking and laughing, they understood each other very well, and little by little they fell in love with each other until Setsu one day, while they were resting under the cherry tree, removed from Sakura's face a small lock of hair that covered the girl's big eyes and I steal a kiss.

Sakura blushed at first, but she didn't take her lips away from Setsu's, as she discovered right then and there, that little tingle she felt in her stomach every time Setsu brushed against her, it was her love.

They had the best spring the two of them had ever had, they loved sitting in the sun under the cherry tree in bloom and watching the butterflies and birds fly among the flowers. Sakura loved Setsu like she had never loved anyone before, she loved the way hers caressed her hair and the way he looked at her every morning when she woke up, she was tremendously happy.


One afternoon, they saw how a horse stopped in the courtyard of her house, and how a tall and robust man approached them, Makoto had returned from the war.

Makoto, upon discovering his wife's betrayal, decided to end their lives right there, at the foot of the cherry tree that one day he had given to his beloved wife. Such was the rage with which Makoto used his sword, that a great red river was created that took hours to disappear under the earth.

Autumn came, the great cherry tree began to lose its flowers and with the arrival of the icy winter, the sad branches of that bare tree were frozen. One day, Makoto decided that at the beginning of spring, before the tree bloomed, he would cut it down, because every time he looked at it, it reminded him of Sakura, and what was even more painful, of Sakura in Setsu's arms.


On the first day of spring, when the faint sunlight filtered through the clouds and bathed its delicate petals, the tree gave off a pinkish-white glow. Makoto approached in amazement at the foot of the huge tree, because the small flowers that had sprouted from the branches of the tree, unlike the other springs, these were pink. Makoto was captivated by the color of these in such a way that he decided not to cut down the tree and keep it in his garden.


Legend has it that since Sakura and Setsu's love was culminated in front of the majestic cherry tree, this one that had lived the romance at its feet, sadly absorbed their love through its roots and began to turn its flowers pink to maintain I live his spirit and that Sakura and Setsu live their love eternally.



Sakura, era una joven japonesa de mirada inquieta que vivía feliz mente casada con su esposo Makoto, vivían en la región de Yoshino, en un pequeño pueblo llamado Hitome Senbon. Sakura y Makoto se conocieron a escasas semanas de su enlace, pues los padres de ambos habían acordado que cuando sus hijos cumplieran la edad de 20 años, se casarían como unión de las dos familias.

Cierto día el imperio japonés mando reclutar a los mejores samuráis sin importar su edad, ni lo viejos que eran. Una mañana, con la salida del sol, un enviado de la guardia real, llamo a la puerta de la casa de la pareja solicitando la presencia de Makoto en el ejército real, por lo que Makoto tenía que marchar a la guerra.

Sakura no le amaba, pero entristeció al saber la noticia, el iba a marcharse y a dejarla sola, jamás había estado sola, ni siquiera cuando era una niña y sus padres partían a recoger seda.

A la mañana de partir, Makoto le regalo a Sakura una simiente de un peculiar árbol llamado cerezo y partió con los demás con la promesa de que regresaría antes de que el cerezo empezara a tener flores.


Fueron los días mas largos que ella había conocido, se sentía muy sola, y los días se transformaron en meses, y los meses en años. Pero ella, todas las mañanas al despertar el sol, salía a ver como cada día, el blanco de las flores, abrigaba cada vez mas al cerezo. Sakura acepto, que Makoto jamás regresaria. 

Un día, llego un muchacho al pueblo en busca de trabajo. Setsu, que así era como se llamaba el joven, paso delante de la casa de Sakura, y vio como el gran árbol blanco se alzaba entre la maleza del jardín de la casa, por lo que decidió entrar y prestar sus servicios como jardinero.Cuando Sakura vio a Setsu, no pudo evitar sentir como su mirada se clavaba en el fondo de sus ojos y no pudo gesticular mas palabras que “No tengo mucho con lo que pagarte, pero puedo ofrecerte comida aparte de un pequeño sueldo si es que precisas mucho del trabajo”. Setsu acepto, por lo que a la mañana siguiente, antes de que la niebla pudiera diluirse del aire, el joven muchacho comenzó a trabajar en el jardín. 

Los dos pasaban mucho tiempo juntos, ya que ella también colaboraba en el mantenimiento del jardín. Pasaban largas horas hablando y riendo, compenetraban muy bien, y poco a poco fueron enamorándose el uno del otro hasta que Setsu un día, mientras descansaban bajo del cerezo, aparto de la cara de Sakura un pequeño mechón que tapaba los grandes ojos de la muchacha y le robo un beso.

Sakura quedo ruborizada en un principio, pero no aparto sus labios de los de Setsu, ya que descubrió en aquel mismo instante, que el pequeño hormigueo que sentía en su estomago cada vez que Setsu la rozaba, era amor.

Pasaron la mejor primavera que los dos jamás habían pasado, les encantaba sentarse al sol bajo el cerezo en flor y ver como las mariposas y los pajarillos volaban entre las flores. Sakura amaba a Setsu como nunca antes había amado a nadie, le encantaba la forma en la que el acariciaba su pelo y la forma en que la miraba cada mañana al despertar, era tremendamente feliz.


Una tarde, vieron como un caballo paraba en el patio de su casa, y como un hombre alto y robusto se acercaba a ellos, Makoto había regresado de la guerra.

Makoto al descubrir la traición de su mujer, decidió acabar allí mismo con la vida de ambos, a los pies de el cerezo que un dia había regalado a su amada esposa. Fue tanta la rabia con la que Makoto usó su espada, que se creo un gran rio rojo que tardo horas en desaparecer bajo la tierra. 

Llego el Otoño, el gran cerezo empezó a perder sus flores y con la llegada del gélido invierno, las tristes ramas de aquel pelado árbol quedaron heladas. Un buen día, Makoto decidió que al comenzar la primavera, antes de que floreciera el árbol, lo talaría, pues cada vez que lo miraba, le recordaba a Sakura, y lo que era aun mas doloroso, a Sakura en los brazos de Setsu.


Al primer día de primavera, cuando la tenue luz del sol se filtró entre las nubes y bañó sus delicados pétalos, el árbol emitió un resplandor entre rosáceo y blanquecino. Makoto se acerco asombrado a los pies del inmenso árbol, pues las pequeñas flores que habían brotado del las ramas del árbol a diferencia de las demás primaveras, estas eran rosas. Makoto quedo prendado del color de estas de tal modo que decidió no talar el arbol y mantenerlo en su jardín.


Cuenta la leyenda, que a partir de que el amor de Sakura y Setsu fuera culminado frente al majestuoso cerezo, este que había vivido el romanze a sus pies, absorbió tristemente el amor de estos mediante sus raíces y comenzó a tornar sus flores rosas para mantener vivo su espíritu y que Sakura y Setsu vivieran eternamente su amor.





jueves, 13 de junio de 2013

LA LEYEDA DE LOS DEDOS ANULARES



Me contaron hace poco esta leyenda japonesa, y es el porqué se usa normalmente el anillo de compromiso o de matrimonio en el cuarto dedo.
Lo explica de esta manera, hazlo porque es muy convincente.
Los pulgares representan a los padres.
Los índices representan tus hermanos y amigos.
El dedo medio te representa a ti mismo.
El dedo anular (cuarto dedo) representa a tu pareja.
El dedo meñique representa a los hijos.
Primero junta tus manos palma con palma, después, une los dedos medios de forma que queden nudillo con nudillo así como se muestra en la foto.
Ahora intenta separar de forma paralela tus pulgares (representan a los padres), notaras que se abren porque tus padres no están destinados a vivir contigo hasta el día de tu muerte, únelos de nuevo.
Intenta separar igual los dedos índices (representan a tus hermanos y amigos), notaras que también se abren porque ellos se van, y tienen destinos diferentes como casarse y tener hijos.
Intenta ahora separar de la misma forma los dedos meñiques (representan a tus hijos) estos también se abren porque tus hijos crecen y cuando ya no te necesitan se van, únelos de nuevo.
Finalmente, trata de separar tus dedos anulares (el cuarto dedo que representa a tu pareja) y te sorprenderás al ver que simplemente no puedes separarlos.
Eso es porque dice esta leyenda que una pareja esta destinada a estar unida hasta el ultimo día de su vida y ese es el porque el anillo se usa en ese dedo.


EL HILO ROJO / ES TIEMPO


LEYENDAS MILENARIAS ORIENTALES

Cuenta una vieja leyenda china... 

... que el Abuelo de la Luna ata un hilo rojo en la muñeca de cada niño que nace; ese hilo está atado a muchos otros hilos, que a su vez sujetan las muñecas de todas las personas con las que ese niño está destinado a encontrarse...

A medida que el Bebé crece, los hilos se van acortando, acercando cada vez más a aquellas personas que están destinadas a reunirse a pesar del tiempo, del lugar o de las circunstancias. El hielo puede tensarse o enredarse pero nunca romperse.
El Hilo Rojo es una leyenda anónima de origen chino, que dice que dos personas que están destinadas a tener un lazo afectivo, estan conectadas por un hilo rojo. El hilo existe independiente del momento de sus vidas en el que las personas vayan a conocerse y no puede romperse en ningún caso, aunque a veces pueda estar más o menos tenso, pero es, siempre, una muestra del vínculo que existe entre ellas. 


La leyenda: 


Wei Gu vivía en Dulin. Sus padres murieron cuando él era pequeño, por lo tanto quería casarse a una edad temprana. Sin embargo, todas sus propuestas de matrimonio fueron rechazadas. Durante el reinado de Tang Taizong (años 626 a 649), en una visita turística a Qinghe, se hospedó en un hotel de la región sur de la ciudad de Song. Un viajero le comentó acerca de una joven doncella, la hija de Pan Fang, un funcionario del gobierno de Qinghe, y lo invitó a encontrarse con la familia de Pan frente al Templo Longxing a la mañana siguiente. 

Muy temprano en la mañana, Wei Gu no contuvo su impaciencia y se precipitó al templo. La luna todavía estaba en el cielo cuando llegó. Había un anciano sentado en los escalones del templo, recostado sobre un bolso, leyendo un libro bajo la luz de la luna. Wei Gu echó un vistazo al libro, pero no podía leer sus palabras, entonces con curiosidad preguntó al anciano, “¿qué tipo de libro está leyendo? Desde pequeño he estudiado muchas diferentes lenguas, hasta sánscrito indio. Pero debo confesar que nunca me he encontrado con la lengua escrita en este libro, ¿qué puede decirme sobre él?” El anciano sonrió y dijo, “este no es un libro escrito por seres humanos, proviene de 'el mundo invisible', ¿cómo podría usted leerlo?” Entonces Wei Gu preguntó, “¿qué hace aquí alguien de 'el mundo invisible'?” El anciano contestó, “usted llegó demasiado temprano, no es que yo no debiera estar aquí. Todos los administradores del Mundo Yin (mundo subterráneo) administran todo en el mundo Yang, que también es llamado el mundo humano, ¿por qué no deberíamos venir aquí?”
“Dígame, ¿usted de qué es responsable?” preguntó Wei, “de los matrimonios de la gente” aseguró el anciano; Wei Gu se exaltó y dijo, “mis padres murieron cuando yo era pequeño, entonces me gustaría casarme a una edad temprana porque no quisiera que mi descendencia se extinga. Sin embargo, todas las propuestas de matrimonio que hice durante los últimos diez años fueron rechazadas. Alguien me comentó sobre la hija del oficial Pan Fang, ¿piensa que ella se casará conmigo?” El anciano respondió, “no, ella no será su esposa. La mujer con la que usted se casará tiene ahora sólo tres años y se casará con usted cuando tenga 17. En este bolso llevo un hilo rojo que uso para unir los pies de las parejas. Una vez que están destinados a casarse, ato sus pies con este hilo rojo. No importa si son enemigos, ricos, pobres o están separados por una larga distancia, mientras el hilo rojo esté atado, ellos se casarán. Cuando los pies de ella estén atados al suyo, será inútil para usted buscar otra”.
Wei Gu necesitaba saber más, “¿Quién es mi esposa? ¿Dónde vive ella?” El anciano contestó, “su futura esposa vive con una familia que vende verduras, al norte del hotel”. “¿Puedo verla?” preguntó Wei Gu. El anciano dijo, “ella siempre está con la anciana que vende verduras, venga conmigo y se la mostraré”.
Las personas con la que Wei Gu estaba supuesto a encontrarse en el templo no aparecieron esa mañana. El anciano cerró el libro, recogió el bolso y guió a Wei Gu al mercado. Al llegar allí, vieron a una anciana con un ojo ciego que sostenía a una niña de tres años. Ambas lucían muy sucias y feas. El anciano señaló a la niña y dijo, “Esa es tu esposa”. Wei Gu, en cólera, preguntó, “¿Puedo matarla?” el anciano respondió, “Esta niña está destinada a ser rica y a vivir una vida honorable y, además, encontrará la felicidad con usted. Por lo tanto, ¿cómo podría ser asesinada?” Al instante el anciano desapareció.
Una vez que Wei Gu volvió a su casa, afiló un cuchillo, se lo dio a su criado y le dijo, “Siempre has manejado bien mis asuntos. Si puedes matar a esta niña para mí, te recompensaré con 10.000 monedas”. El criado estuvo de acuerdo y, escondiendo el cuchillo en su manga, se dirigió al mercado, apresuradamente apuñaló a la muchacha y se alejó rápidamente. Fue capaz de escapar de la escena porque aquel día había una gran muchedumbre en el mercado.
Cuando el criado volvió, Wei Gu preguntó, “¿La apuñaló?” El criado contestó, “Traté de apuñalar su corazón, pero fallé, entonces la apuñalé entre las cejas”.
Wei Gu siguió proponiendo matrimonio a distintas mujeres sin ningún éxito. Otros 14 años habían pasado cuando le ofrecieron trabajar para Wang Tai, un funcionario de defensa en Xiangzhou. Tiempo después Wang Tai le entregó la mano de su hija en matrimonio porque encontró que Wei Gu estaba altamente calificado. La esposa de Wei Gu tenía entre 16 y 17 años y era muy hermosa. Wei Gu estaba muy contento; sin embargo, observó que su esposa siempre ponía una pequeña flor artificial entre sus cejas y nunca se la quitaba, incluso cuando se bañaba. 


Al final del año, preguntó a su esposa por qué siempre llevaba puesta una flor artificial entre sus cejas. Ella le dijo, “en realidad soy la sobrina de Wang Tai, no su hija. Mi padre era el líder de un condado y murió en funciones, mi madre y hermano murieron más tarde; yo era un bebé en ese entonces. La única propiedad que mis padres dejaron era una casa al sur de la ciudad de Song. Viví allí con mi niñera Chen, ella sintió lastima por mí y siempre me cuidó. Sobrevivíamos vendiendo verduras. Cuando tenía tres años, estábamos con Chen en el mercado cuando repentinamente un loco me apuñaló entre las cejas dejándome una cicatriz que cubro con esta flor artificial. Aproximadamente 7 u 8 años más tarde, mi tío vino a Lulong para asumir un cargo. Me adoptó como su hija y me mudé con él, luego me casé con usted”.
Wei Gu asombrado indagó, “¿La niñera Chen tenía un ojo ciego?” Su esposa contestó, “Sí, ¿cómo lo sabe?” Wei Gu confesó, “En realidad, yo envié a aquel hombre loco. Esto es tan extraño”. Entonces relató a su esposa la historia entera.


El destino no puede ser cambiado por el hombre. Entendiendo esto, la pareja de ahí en adelante se hizo más respetuosa el uno del otro. El alcalde de la ciudad de Song oyó sobre este matrimonio predestinado y por lo tanto llamó a aquel hotel “Hotel del Compromiso”. 

Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, incluso enredarse, pero nunca romper.


.............................
I love you my soul mate


lunes, 25 de marzo de 2013

LA LEYENDA DEL ARCO IRIS

último día antes de volver a chile

Leyenda de los Indios Araucos. 







"A orillas del río Orinoco, vivían hace mucho tiempo siete hermosas mariposas bailarinas, que bailaban y bailaban en los pétalos de los lirios y de las amapolas de la selva. 
Cada una de ellas tenía su color: Blanco, Azul, Rojo, Verde, Amarillo, Violeta y Añil. 
Por las tardes se suspendían en una flor o en una hoja y se entregaban al sueño. 
Un día en que las siete hermosas mariposas bailaban y bailaban. La Amarilla al saltar a una rama, se hirió una de sus alas y comenzó a agonizar. 
Sus amigas la rodearon y al ver que iba a morir se preguntaron ¿Qué sacrificio podríamos hacer nosotras para estar siempre con nuestra amiga? 
Al momento se escuchó una voz que les dijo: ¿Están dispuestas a hacer un sacrificio, aún el de la muerte, por estar siempre con su amiga? 
Si!!!! respondieron todas. Automáticamente se oscureció el cielo. 
Un rayo penetró en el corazón de la selva. La selva se estremeció y lanzó un grito que fue a perderse en la inmensidad del universo. Vino la lluvia y un remolino de viento arrastró a las siete mariposas. 
Una hora después brilló el sol y en el cielo apareció el Arco Iris con sus siete colores y en ellos las almas de las siete hermosas mariposas." 

10/06
Pacto incondicional y eterno que no pide nada a cambio. 
Así, nuestro tiempo se marca con arco iris, desde el día en que decidimos que seria la ultima vez que estaríamos solos, hasta el día en que lo firmamos con un beso de amor en nuestro pacto de unión. 

I will do everything in my power to make you happy. Do my best every day and smile because we are finally together. You are my soul mate and I love you with all my heart can give.

You're the one who knows where... I Love You!!!

viernes, 14 de septiembre de 2012

LA LEYENDA DEL DRAGÓN Y EL AVE FÉNIX

Cuando todavía las aguas no estaban controladas y los ríos en su desborde arrasaban los campos, la diosa madre procreó benéficos descendientes que terminaron ordenando ese caos diluvial. 
Trabajando en el control de los ríos, de los lagos, del mar y de las nubes, los brillantes dragones navegaron por las aguas y el cielo. Con zarpas de tigre y garras de águila, rasgaban con estruendo las cortinas de lo alto que chispeando ante el descomunal embate dejaban en libertad a las lluvias.
Ellos dieron cauce a los ríos, contención a los lagos y profundidad a los mares. Hicieron cavernas de las que brotaba el agua y por conductos subterráneos las llevaron muy lejos para que surgieran de pronto, sin que el asalto abrasador del sol las detuviera.
Trazaron las líneas que se ven en las montañas para que la energía de la tierra fluyera, equilibrando la salud de ese cuerpo gigantesco. 
Y muy frecuentemente tuvieron que luchar con las obstrucciones que provocaban los dioses y los hombres ocupados en sus irresponsables afanes. 
De sus fauces brotaba como un humo la niebla, vivificante y húmeda, creadora de mundos irreales. Con sus escamosos cuerpos serpentinos cortaban las tempestades y dividían los tifones. 
Con sus poderosos cuernos; con sus afilados dientes, ningún obstáculo era suficiente, ningún enredo podía permanecer. Y gustaban de aparecerse a los mortales. A veces en los sueños, a veces en las grutas, a veces en el borde de los lagos, porque en éstos solían tener sus escondidas moradas de cristal en las que bellos jardines se ornaban con frutos destellantes y con las piedras más preciosas. 
El Long inmortal, el dragón celeste, siempre puso su actividad (su Yang) al servicio del Tao y el Tao lo reconoció permitiéndole estar en todas las cosas, desde lo más grande a lo más pequeño, desde el gran universo hasta la partícula insignificante. 
Todo ha vivido gracias al Long. Nada ha permanecido inmutable salvo el Tao innombrable, porque aún el Tao nombrable muda y se transforma gracias a la actividad del Long. Y ni aún los que creen en el Cielo y el Infierno pueden asegurar su permanencia. 
Pero el Long ama al Feng, al ave Fénix que concentra el germen de las cosas, que contrae aquello que el Long estira. Y cuando el Long y el Feng se equilibran el Tao resplandece como una perla bañada en la luz más pura. 
No lucha el Long con el Feng porque se aman, se buscan haciendo resplandecer la perla. Por ello, el sabio arregla su vida conforme al equilibrio entre el Dragón y el Fénix que son las imágenes de los sagrados principios del Yang y el Ying. 
El sabio se emplaza en el lugar vacío buscando el equilibrio. El sabio comprende que la no-acción genera la acción y que la acción genera la no-acción. Que el corazón de los vivientes y las aguas del mar, que el día y la noche, que el invierno y el verano, se suceden en el ritmo que para ellos marca el Tao. 
Al fin de esta edad, cuando el universo haya llegado a su gran estiramiento, volverá a contraerse como piedra que cae. Todo, hasta el tiempo, se invertirá volviendo al principio. El Dragón y el Fénix se reencontrarán. 
El Yang y el Ying se compenetrarán, y será tan grande su atracción que absorberán todo en el germen vacío del Tao. El cielo es alto, la tierra es baja; con esto están determinados lo creativo y lo receptivo… con esto se revelan los cambios y las transformaciones. 
Pero nadie puede saber realmente cómo han sido ni cómo serán las cosas, y si alguien lo supiera no podría explicarlo. 
El que sabe que no sabe es el más grande; el que pretende que sabe pero no sabe, tiene la mente enferma. 
El que reconoce la mente enferma como que está enferma, no tiene la mente enferma. 
El sabio no tiene la mente enferma porque reconoce a la mente enferma como la mente enferma.

- Leyenda china -
AMA Y DÉJATE AMAR