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viernes, 12 de septiembre de 2014

DE LA VIDA Y LA MUERTE.


1479. Hay una fuerza que se llama LA VIDA y hay otra fuerza que se llama LA MUERTE.

1480.  Como yo he estado vivo y también he estado muerto puedo ver, a veces, que estoy vivo y, otras veces, puedo ver cuando estoy muerto.

1481. ¿Te das cuentas que nunca has visto que estás vivo?

1482. ¿Te das cuenta que en verdad ni siquiera sabes qué es estar vivo?

1483. Entonces deberías saber qué es estar muerto.

1484. Pero tampoco sabes.

1485. ¿Qué es lo que sabes?

1486. ¿Sabes lo que sabes?

1487. Todos los hombres lo sabemos todo, pero lo hemos olvidado.

1488. Y gastamos dinero y energía en métodos preciosos para no recordar.

1489. Le llamamos "Cultura" al barniz asesino con que nos barnizaron en nombre de la vida.

1490. Cadáveres vivientes, zoombies, de bien cortados trajes, vamos por la pendiente hacia la involución.

1491. La farsa cotidiana de qué "todo está bien" nos sacó del camino y odiamos al que ve.

1492. Sin embargo nos duele la vida que mentimos, nos duele tan profundo que apenas se presenta la luz, que deseamos, tratamos de cogerla pero se nos escapa.

1493. No sabemos qué hacer: ¿Cómo tomar la luz?

1494. Entonces preguntamos. Ansiosos preguntamos. Queremos el  tesoro de la sabiduría para ser mejor que otros y tener más poder.

1495. Para eso preguntamos, no para ser mejores. Entonces, aunque se nos enseñe, olvidamos.

1496. Y siempre será así.

1497. Quisiera preguntarte algunas cosas.

1498. ¿Cómo está tu salud? ¿Cómo está tu cuerpo? ¿Has mirado tu cuerpo? ¿Te gusta la que ves?

1499. ¿Quién eres tú? ¿Tienes mujer? ¿Tienes compañero? ¿Te gusta como es?

1500. ¿Qué sientes cuando mientes? ¿Cuándo estafas? ¿Cuándo matas? ¿Cuándo caes preso de la avaricia y te niegas el pan? ¿Qué sientes cuando le niegas el pan a los demás?

1501. ¿Tienes claro sobre qué base levantaste tu fortuna?

1502. ¿No sientes vergüenza?

1503. ¿De dónde vienes?

1504. ¿Por qué no le dices a tu mujer lo que piensas de ella?

1505. ¿Qué te lo impide?

1506. ¿Eres honesto?

1507. Contéstame eso: ¿Eres honesto?

1508.  La fuerza de la vida está en ir adelante. En enfrentar la propia realidad. En desafiarse a uno mismo y vencer.

1509. La vida está en el sol. En el día. En la belleza. En los actos de los niños. En sus juegos. En el arte.

1510. La vida está en el río que fluye. En el quehacer del alma. En el ejercitar el cuerpo. En el trino de un pájaro y el nacer de una flor.

1511. La vida está en el trabajo de la hormiga. En el zumbido de la abeja. En el canto de un grillo, y en la lluvia.

1512. La vida, resumiendo, está en lo natural. En lo no inventado por el hombre, sino en lo que es y será por los siglos de los siglos.

1513. La muerte es una sombra que está a tu lado izquierdo.

1514. La puedes encontrar en un lugar oscuro. En el agua estancada. En los actos innobles. En el engaño.

1515. En el acumular riquezas materiales. En el creer que somos superiores. En el orgullo. En la torpe y tonta vanidad. En el no reconocer los méritos de otros. En la gula y en 1a ostentación.

1516. La muerte es una cita, inevitable, que deberá cumplirse justo a la hora justa.

1517. ¿Eres humilde? Esa es la vida.

1518. ¿Eres inerte? Esa es la muerte.

1519. Tu generosidad te hará longevo.


1520. Tu avaricia ya te asesinó.

(Continuará...) 

jueves, 11 de septiembre de 2014

SEPTIEMBRE DE 1973



2149. "Los militares se tomaron el poder" dijo mi vieja compañera y me sacó del sueño esa mañana.

2150. No alcanzó a llegar la Primavera a mi País de flores y esperanzas.

2151. La radio se llenó de marchas militares y la Televisión de uniformes severos.

2152. Por el aire pasaron los aviones, bombardearon el Palacio de Gobierno, y el olor de la pólvora picante se metió por las ventanas, amenazó con ahogarnos y nuestras lágrimas, de rabia e impotencia, se confundieron con las otras que no alcanzaran a llorar los ojos de aquellos que cayeron sin siquiera saber qué pasaba.

2153. Nadie creyó que eso ocurriría. ¿Por qué nos disparaban nuestros propios hermanos?

2154. Los militares se metieron en las casas, quemaron libros, golpearon a la gente.

2155. El Presidente, elegido por el pueblo, caía, acribillado, en el salón de O'Higgins, mientras se difundía la estúpida noticia que había decidido la muerte por su mano.

2156. Mis hijos buscaban, en mis brazos, refugio, protección.  Su inocencia no les permitía entender que su padre era lugar de muerte y no de vida.

2157. Un General terrible, acompañado de otros, nos llenó de amenazas y quiso hacernos creer que nos había salvado de una feroz catástrofe.

2158. Y mientras él hablaba se llenaban de presos los estadios, las Unidades Militares, y, bajo mi ventana, en mi modesta calle, con el cráneo partido y las costillas rotas, caían los obreros, modestos, de mi pueblo.

2159. En nombre de la Paz, de la justicia. En nombre del futuro de la Patria, humeaban los cañones y caía la gente, acribillada, estupefacta, sin alcanzar o entender que se estaban muriendo porque alguien decidió llamarlos enemigos.

2160. Yo no pude llorar esa mañana. Y, sin saberlo, por haberme aguantado tanto llanto, me negué, también, la Primavera y condené mi vida, a un invierno de lágrimas que nadie ha visto y que dura, me parece, muchos años.

2161. Nos encerraron en nuestras propias casas y apenas nos permitieron salir a comprar pan.
2162. La calle no era mía. La Patria no era mía. Mi vida no era mía.

2163. Todas las embajadas se llenaron de gentes que saltaban los muros buscando protección.

2164. Circulaba una lista de "criminales peligrosos". Rectores de Universidades. Senadores. Intendentes. Ministros. Decanos de alguna Facultad. Historiadores. Alcaldes. Poetas. Actores. Artistas. Músicos. Dirigentes Obreros. Profesores de Escuela.

2165. En las casas de los ricos había fiesta. Se destapaban las botellas de champagne y se bebía whisky y coca cola.

2166. Alguien me trajo el anillo de bodas de Víctor Jara. Había sido asesinado.


NOTAS.

2167. Corre mi pluma por el blanco papel de mi cuaderno mientras mi paso va pisando el Norte.

2168. Tomo nota del tiempo. De como va mi canto y me preparo para ir al trabajo.

2169. Estamos en Agosto de 1989. Dieciséis años después.

2170. Todavía estoy vivo. Me miro en el espejo. Estoy viejo y gastado, cansado de la lucha constante y del pasado.

2171. Cansado de temer por mis cosas queridas, incluida mi vida, mi obra, mi mujer, mis hijos, mi mañana.

2172. Nunca sé si saldré del escenario a casa.


2173. Muchos jamás volvieron. Se perdieron entre el trabajo y el hogar. Nadie ha dado razón. Un par de cuadras han sido suficientes para que un hombre nunca vuelva a verse entre la gente.

(Continuará...)

DE LA SABIDURÍA SUPUESTA.


1461. Hay mucha gente, que se acerca a mí, con intención de aprender.

1462. Suponen que yo sé muchas cosas.
1463. Es que ven como hago mi trabajo, por ejemplo. Es que ven como yo no me aburro, por ejemplo. Es que ven el éxito del cantor, año tras año, por ejemplo

1464. Me ven estudiando una carta astrológica. O "pasando" las cartas del tarot.

1465. Me ven, siempre, leyendo libros gordos o escribiendo acerca de cómo se debe hacer esto o lo otro.

1466. No entienden que eso lo puede hacer cualquiera y que yo no hago más que anotar mi experiencia.

1467. Me preguntan acerca de sus dudas y yo contesto lo que conozco de eso.

1468. Es que yo miro la vida y la guardo en un cuaderno, nada más.

1469. Ese es el "secreto" que me hace “diferente”.

1470. Pero de "diferente" yo no tengo nada, ni de "sabio" tampoco.

1471. Eso lo voy a dejar claro porque de aquí para adelante me voy a referir a cosas que harán erizarse a tus cabellos.

1472. Voy a hablar de la vida y voy a hablar de la muerte.

1473. Voy a hablar del hacer y del no hacer.

1474. Desde mis experiencias brotará lo que diga y eso no significa que debe ser así.

1475. Pero intentaré darte una herramienta para que encuentres respuesta, a tus porqués, en vez de recurrir a mí que muy poco puedo hacer para ayudarte.

1476. Primero debes aceptar que nada sabes. Que eres un animal, sin voluntad, descendido del árbol hace, apenas, algunos milenios.

1477. Si aceptas, eso, podemos empezar.


1478. Si no lo aceptas jamás entenderás.

(Continuará...)

martes, 9 de septiembre de 2014

EL ENCUENTRO...


PAMPA DE LA SOLEDAD.
 DESIERTO DE CHILE












1362. En medio del Desierto de Atacama, entre la Oficina Victoria y el pueblo de Quillagua, está la Pampa de la Soledad.

1363. Extensión de tierra seca donde la vida vegetal no existe, que yo sepa.

1364. Allí viví la historia que te voy a contar y que he escondido y he defendido del asedio de muchos, porque siento que así debí hacerlo y así lo hice.

1365. No todos han vivido esta experiencia, de modo que habrá quienes arrugarán la frente y pondrán en duda lo que voy a exponer.

1366. Y es normal que así sea porque los hombres, ante lo que no comprendemos o no podemos medir, pesar, oler, etc., ante lo que está ajeno a nuestra personal experiencia reaccionamos, generalmente, defendiéndonos de “eso” con una descalificación feroz.

1367. Mientras escribo esto, que he guardado durante tantos años, siento que estoy haciendo mi trabajo de narrador en buena forma.

1368. Ya es el tiempo y la hora.

1369. No te impacientes, entonces, si me alargo en detalles pequeños antes de comenzar mi cuento de hoy.

1370. Ya es el tiempo y la hora.

1371. Lee, con atención, en estas páginas porque, de aquí en adelante, verás al hombre que has leído, diferente. Lo interpretarás diferente. Te “llegará” distinto. Entonces nada será igual. Nada.

1372. "Oficina  Victoria", 0100 horas de la madrugada. Terminado el trabajo cada quien a su destino.

1373. Bebo una taza de té, a la salida del pueblo, y reparo en que no hay luna.

1374. Comento, con mis compañeros, del asunto y hacemos bromas con respecto al desierto que nos traga, oscuro, como boca de lobo.

1375. Nuestro automóvil rueda la carretera y nos adormilamos, cansados de la jornada dura.

1376. Yo intento ver el cielo pero allí, en el desierto, cuando la luna falta todo es oscuridad, nada se ve. "Ni siquiera mi mano" pienso mientras preparo mi mente para el sueño.

1377. De pronto, a un costado del camino, una luz amarilla, muy pequeña, me llama la atención.

1378. ¿Qué hace una casa aquí? Pienso, dificultosamente. Estoy casi dormido, pero allí está la luz.

1379. Pasan unos minutos y la luz sigue allí. Pasan otros minutos y la luz sigue allí.

1380. Pienso que estoy dormido y que todo es un sueño. Alguien la ve, también, y hace algún comentario.

1381. Entonces es real. No es un sueño. Una luz amarilla, muy pequeña, nos viene acompañando.

1382. ¿Es posible eso? ¿Allí? ¿En pleno desierto? ¿Dónde no vive nadie? ¿Dónde no hay caminos? ¿O los hay?

1383. ¿Qué es eso? ¿Eso?

1384. Vamos rodando, a 80 kilómetros por hora, y la luz amarilla con nosotros.

1385.  A un costado del camino, con nosotros.

1386. A 80 kilómetros por hora, con nosotros.

1387. Todos miramos y no comprendemos.

1388. Entonces ocurre lo que nadie esperaba:

1389. La pequeña luz amarilla se convierte, de pronto, en una enorme luz de color indefinido. Tal vez celeste- blanca. Tal vez blanca- celeste, que se mueve y está tras de nosotros a unos cincuenta metros, tal vez a unos cien. Nadie puede calcular en el desierto.

1390. Intentamos escapar y es imposible.

1391. "Eso" está siempre allí. Y nos asusta. ¿Por qué nos asusta?

1392. Aparece otra luz, también amarilla, en el lugar donde estuvo antes aquella otra que ahora es un sol y nos aterroriza.

1393. Detenemos el auto. Nos bajamos. Cinco personas, en pleno desierto, abren los ojos sin creer lo que, con ellos, ven.

1394. Se nos cruza un camión. Viene del otro lado. Se detiene.

1395. Los camioneros no pueden creer lo que están viendo.

1396. La luz, de aquel extraño sol, no nos enceguece y podemos mirar.

1397. ¿Qué vemos? ¿Qué ven mis compañeros? ¿Qué veo yo? ¿Qué ven los camioneros?

1398. ¿Es eso un OVNI? ¿Qué es un OVNI? ¿Por qué no se parece a nada? ¿Es una naranja? ¿Una inmensa naranja?

1399. ¿Qué es?

1400. Alguien tiene una idea; "Movamos las luces del camión". Y así se hace: "Encendido. Apagado. Encendido. Apagado.
1401. Entonces la luz amarilla, de la cual nos habíamos olvidado y que brillaba a un costado del camino, creció como otro sol, se desplazó a una velocidad desconocida, todo silencio, sin siquiera un sonido. Se unió al otro fenómeno, en medio del camino, y hubo dos soles sobre la noche negra que imitaron las luces del camión e iluminaron siete rostros de entre los cuales no hubiera reconocido el mío. "Encendido. Apagado. Encendido. Apagado. Apagado. Encendido."

1402. Huimos, con las luces pegadas a nosotros. Se desapareció el camión tragado por los soles.

1403. Apenas nos movíamos sobre la carretera, como si una gran fuerza nos impidiera hacerlo.

1404. El acelerador a fondo y apenas avanzábamos. Detrás, los dos inmensas soles luminosos no se nos despegaban y éramos unos juguetes de aquellos aparatos que habían reemplazado, su extraño resplandor, por luces de colores.

1405. De todos los colores, las luces de colores.

1406. Detuvimos el auto. Apagamos los faros. Nos bajamos, en silencio,  y nos quedamos mirando aquellas "cosas" con espanto y respeto.

1407. Apagado el motor de nuestro VOLVO, blanco, allí, en pleno desierto llamado "De Atacama", en medio de un silencio que podía "escucharse”, se produjo una extraña comunión entre "aquello" y mi alma.

1408. Yo lo sabía todo (no sé mis compañeros) pero allí nos quedamos como estatuas vivientes sin hablar por un rato que pareció muy largo, inmensamente largo.

1409. ¿Qué pasó con nosotros? ¿Por qué esa extraña calma? Intenté un par de pasos, hacia aquellas esferas que ya no me asustaban, pero no pude moverme del suelo salitroso.

1410. Era imposible caminar.

1411. Quise comunicárselo a mis compañeros pero no pude hablar.

1412. Era imposible hablar.

1413. Entonces nos miramos y después nos movimos. Nos metimos al auto pero este no arrancaba.

1414. No tenía energía. (Debo haberlo soñado). Mis compañeros no recuerdan eso y tienen otra historia.

1415. El asunto es que llegamos al pueblo de Quillagua, después que los dos soles, se elevaron al cielo dejando como estela una línea celeste, de luz que en un segundo ya no podía verse.

1416. La policía quiso conocer los detalles de toda esa aventura que habíamos vivido.

1417. Se podía contar la parte física. Incluso dibujé, en un papel, aquellas "cosas". Pero había algo más que no sé definir.

1418. Más tarde me enfrentaron a los dos del camión. Esos estaban locos y hablaban del camino, de unos soles gigantes, de un mundo allá en el cielo.

1419. Que nunca me habían visto, dijeron. Eso dijeron. Delante de mí lo dijeron. Que nunca me habían visto. Dijeron.

1420. Han pasado los años y la historia que cuento jamás se me ha borrado de la mente y el cuerpo.

1421. De vez en cuando, sueño que estoy en el desierto, ante una esfera blanca, dónde voy a buscar mis órdenes de vida y es, así, como vivo. Como allí se me ordena, incluso este trabajo de contar, en un libro, me fue ordenado allí. Y es así, como escribo.

1422. Mi relato no es bueno, faltan muchos detalles. Como la mano en mi cabeza. Como la orden secreta y la palabra mágica.

1423. Tal vez pueda algún día, contarte todo eso. Llevarte hasta la esfera, brillante, del desierto.


1424. Tal vez pueda, algún día, dibujar este cuento.

(Continuará...)

lunes, 8 de septiembre de 2014

EL ÁNGEL DEL MILAGRO.


1278. Eran ojos humildes los de aquel hombre puro. Traía una Biblia en la mano y dijo que me iba a devolver la vida.

1279. ¿Sería Dios? ¿Un ángel?
¿Sería un ángel? ¿Sería un ángel?

1280. Me hizo poner de pié, me ofreció una silla, me prohibió la cama y me habló:

1281. "Yo soy sólo un hombre que algo conoce de estas cosas" dijo. "No te puedo sanar. Tú eres el que te vas a sanar. Te sanarás por ti mismo y volverás a la vida a hacer el bien.

1282. Tomarás este medicamento que te pondrá, dormido, en las manos de Dios. Después dejarás el lecho para vivir la vida que el creador te ha reservado.

1283. Volverás a cantar, con más fuerzas que antes. Y te perdonarás por todo el tiempo que equivocaste el rumbo.

1284. Aquí tienes los números de todos los teléfonos donde puedes ubicarme, a la hora que me necesites. Esta es la dirección de mi casa que, desde hoy, es la tuya. A partir de este minuto somos uno solo. Dios, tu y yo.

1285. No creas que es tan fácil volver a la vida.  Tendrás que trabajar mucho y llegará el momento en que te quedarás sin mí.

1286. Entonces estarás (cuando esa ocurra) al borde del abismo. O te salvas o continúas muerto por toda la eternidad.

1287. Mientras no quieras vivir seguirás muerto. No olvides eso. "Mientras no quieras vivir continuarás muerto".

1288. Así fue como me puse de pié y volví a lanzar mi canto, desde mi corazón. Desde el fondo de mí.

1289. Mi cadáver comenzó a tomar colores y, aunque débil todavía, me atreví a intentar la vida.

1290. No fue fácil, en verdad, porque algo faltaba y yo estaba incompleto.

1291. La mitad de mí se había desintegrado y se había perdido en el espacio, de modo que yo era medio hombre.  ¿Cómo volver a 1a vida entonces? ¿Podría ir por el mundo con la mitad de mí? ¿Qué pasó?

1292. Yo te voy a contar lo que pasó. Tal como fue después que el ángel del milagro me dejara solo. Sin omitir nada. Aunque me tildes de engañador o insano.


1293. Aquí, en este relato, no hay engaño. No puede haberlo porque lo escribo yo, vivo, después de ser ovacionado, como en los viejos tiempos, por un teatro, lleno, que no sabe de esto en el pueblo de Chillán a 13 de Marzo de 1989.

(Continuará...)

domingo, 7 de septiembre de 2014

LA RESURRECCIÓN


1271. No creas que es fácil  regresar de la muerte. Hay que andar un camino de subida. (Ese camino que Jesús subió en tres días). Pero Jesús, era el hijo de Dios y yo, aunque también soy el hijo de Dios, no tenía merecimiento alguno para eso.

1272. No me había ganado, cuando tenía vida, la vida. Nada había hecho por mi vida.
Había trabajado para la muerte y eso había conseguido. La muerte.

1273. Me escapé de las llamas arrastrándome. Los médicos desnudaron mi cuerpo. Lo midieron, lo pesaron, lo fotografiaron. Tomaron mi cerebro, y lo estudiaron. Me llenaron de drogas, de píldoras, de todos los colores, que valían en plata, lo mismo que los vicios que me habían dejado en ese estado.

1274. Yo no entendía entonces, que quisieran matarme, de nuevo, si ya me había muerto.

1275. Y en ese trabajo de asesinarme. Una vez. Y otra vez. Un día una mano distinta tocó mi frente y abrí los ojos.

1276. Un hombre joven, de mirada limpia, estaba inclinado sobre mí. Era un ángel, vestido de blanco, que tenía nombre de persona de esta tierra.


1277. No sé si deba consignar su nombre. No lo sé.

(Continuará...)

MI MUERTE


1250. Un día me enfermé del alma y traté de evadirme de la realidad brutal que me rodeaba.

1251. Había perdido toda noción de lo correcto, de lo que era incorrecto. Había perdido toda noción de las cosas y no distinguía entre lo que era y lo que no era. De ese modo y manera no distinguía lo real de lo ilusorio.

1252. Todo lo compraba. Compraba el alimento. Compraba la tierra. Compraba el amor. Compraba el afecto. Compraba sensaciones. Droga. Vicios, y no recuerdo haber comprado alguna cosa, siquiera, de la cual pudiera enorgullecerme hoy. ¿Tal vez un Libro?

1253. Tengo un álbum, entonces, de "conquistas" inútiles y un currículum  vergonzoso con el que puedo postular a ser jefe de los imbéciles del mundo, con muchas posibilidades de ganar el cargo.

1254. Vivía la noche, de día. De media tarde. Y en el camino, entre un burdel y el otro, a veces pasaba por mi casa y seguramente avergonzaba a mis hijos que jamás se atrevieron a decirme que enderezara rumbo.

1255. Me perdí entre tanto beso sucio y entre las copas rotas que pagué, generosamente, porque el dinero siempre ha sobrado en los bolsillos de todo aquel que lo tire, sin medida, en las arcas de Satán.

1256. Yo me acuso entonces, desde estas líneas, de haber cooperado en la degradación de más de uno y de haber asesinado todos los sagrados principios de la vida.

1257. Así mi corazón no resistió y amenazó con detenerse porque, seguramente, entendió que yo era peligroso en este mundo.

1258. Manejaba mi automóvil, una tarde, desde mi casa verde y rosas hacia el sucio Santiago cuando, de pronto, sentí que me moría.

1259. Mi orgullo amenazado se trizó. Toda mi prepotencia inútil fue.  Había sido mentira la existencia.  Mi fortaleza no existía y el dinero que llenaba mi bolsillo no servía para hacer funcionar, otra vez mi corazón.

1260. Aprendí que la muerte es un segundo y que está, con nosotros, en cada acto.

1261. Hoy puede ser el final y si lo es nada puede evitarlo.

1262. ¿Sabias tú, que la película completa, de la vida, puede volverse a ver en un segundo?

1263. Allí descubre, uno, lo que nunca quiso ver pero qué siempre supo estaba allí.

1264. Y no puedes mentirte ni justificar tus actos. Te estás muriendo, sencillamente, y no puedes evitarlo.

1265. Así me morí. Esa tarde. En mi automóvil. En plena carretera y ningún médico pudo salvarme.

1266. A mi funeral, no asistió nadie. Nadie concurrió. No hubo sentidos discursos ni lágrimas de adiós.

1267. Simplemente morí. Nada más. Mi vieja compañera recibió mi cadáver y cargó con él como lo hizo antes cuando yo estaba vivo y no lo sabía.

1268. Ante mi ataúd pasaron mis hijos, uno a uno, pero tal vez era un alivio la partida del padre – bestia que jamás estuvo en casa.

1269. También pasó mi conciencia, vestida de blanco, inmaculada. Se inclinó y me dijo, al oído, con voz dulce, "te perdono" y se fue.



1270. Dios no estuvo. No vino. Así me quedé solo. Frío. Muerto.


(Continuará...)

viernes, 5 de septiembre de 2014

DE LA SOLEDAD


1217. Voy a contarte, un poco, de la terrible soledad del creador.

1218. De esta tristeza extraña que yo llamé, alguna vez, "dolor glorioso" porque en estos estados encuentra el poeta, su mejor motivación.

1219. Esta soledad acompañada no es definible, encasillable, rotulable, y va, sin adjetivos,  como la sombra del hombre que te escribe.

1220. Siempre está allí. Tras algún gesto, tras una palabra. Tras una repuesta.

1221. Tal vez por eso aterroriza mirar a los demás en este trance. Escuchar lo que dicen o lo que nos contestan.

1222. Y entonces uno se va quedando solo. Paradojalmente, con su canto de vida, se va quedando solo. Con la "Obra, Maestra", que elogiarán un día, uno se va quedando solo.

1223. Así fue, también, cuando escribimos lo que la gente aplaude hoy.

1224. (Es que la gente se olvidó que no servía, según ellas, perder el tiempo haciendo poesía).

1225. Y hoy lo abrazan, a uno, y le comentan acerca de lo hermoso del trabajo. No recuerdan, ni por un sólo segundo, que todo eso nació del dolor que nos causaron.

1226. La soledad nos hinca el diente y nos hace sufrir, a veces. Porque también nos muestra, en el silencio, lo que hay más allá de la nariz y nos da esa inmensa alegría que uno escribe y escribe sin medida, porque la torpe medida es de otros hombres.

1227. Pero la soledad es quien ordena cuando es tiempo de hacer este trabajo. Y es así como en este "glorioso sufrimiento" el cantor encuentra el punto de partida y ya no se detiene porque detenerse significa la muerte.

1228. Por eso es que el amor a veces es reemplazado por el odio y el cantor se pierde buscando la venganza y contra el mundo va porque hace responsables, a todos los que encuentra, de aquel dolor inmenso que le causan.

1229. Y acaba, siempre, mal. Tal vez muy bien vengado. Pero aquel que se deja llevar por el rencor es posible que nunca vuelva a sentirse abandonado, falto de amor, de comprensión, quizás, pero será un poeta terminado.

1230. Es difícil contarte de estas cosas porque duele enfrentarse a la verdad. Y la verdad, en este oficio, será mi propia historia cuando me toque partir con mis escritos.

1231. Todos mis viejos versos bajarán conmigo hasta la tumba porque nadie podrá arrancarlos de mi corazón que es su domicilio natural.

1232. Los cuadernos con mi letra serán heredados por mis hijos y, al final de las cuentas, se perderán o serán muy conocidos si es que alguno los canta o los dice por ahí.

1233. La amarga verdad se ve en los ojos de los que van cantando por el mundo y en su final, extraño y solitario, intentando parecer casi normal, mientras la angustia, vestida de etiqueta, se presenta en la fiesta de su muerte.

1234. El dolor de Kaffka, o de Rimbaud. El destino cruel, de aquel García Lorca y el infeliz destierro que mató a Machado, son suficiente ejemplo de esta cosa que te hablo.

1235. Siempre la soledad. La vieja soledad. La eterna soledad. ¿Acaso no se puede cantar acompañado?

1236. El escenario, las luces, el mundo, la hierba verde, la luna luminosa, el sol, la estrella blanca, el mar azul, el río límpido y la fuente de cristal, son poesía para los ojos del poeta que sufre la belleza, que adivina el espíritu, que anhela el espíritu, pero como no está en el camino sólo tiene el anhelo y el espíritu falta.

1237. Sólo se asoma el amor. Se asoma la belleza. Se insinúa el milagro. Pero la gran verdad queda en el alma, encerrada entre las cuatro paredes, oscuras, que he denominado, en estos versos, como la eterna soledad.


1238. ¿Entiendes eso? ¿Puedes entender eso? ¿No lo entiendes? ¿No? No, no te culpo (¿por qué habría de hacerlo?) Pero sé bien que no.


(Continuará...)

EL MILAGRO DE LA VIDA

El milagro de la vida... palabras que a veces no son mas que eso, palabras... 
Hasta ese instante en que la vida este en uno. 
Hasta el instante en que la vida brota como fluye un rio y se derrama en el mar... 
Como luces en el cielo, en la noche mas obscura... 
Y nacen temores... pero no son mas que temores sociales que tratan de interrumpir el milagro de la verdad y la luz. 
Dinero? Comodidad? Tiempo? Y que es todo eso, si no que lo que cada uno de nosotros crea día a día? Entonces porque tener miedo? Siempre podremos.... 
Nada mas hermoso que el milagro de la vida y sentirla crecer en tu seno... 
Bendito cada uno de aquellos milagros de amor que crecen en cada interior y que serán una luz mas en un mundo lleno de carencias, un mundo viejo que quiere brotar de nuevo... y que busca en los ojos de un hermano menor o de un nuevo ser, la respuesta a tantas confusiones... 
Démosle todo nuestro amor a todas esas nueva almas que vienen a este lugar en busca de dar un paso mas en su camino a la Verdad... Ellos serán quienes harán de este mundo deteriorado, envejecido y gastado, un mundo mucho mejor... Renovado y libre de maldad... 
El milagro de la vida que llena de dicha nuestras almas.... 
Es el milagro de la vida que nos rodea día a día... 
El milagro de la vida que no tiene palabras para describirla... porque no las necesita... 
La felicidad nos invade.


jueves, 4 de septiembre de 2014

DEL CORAZÓN


1126. Todas las cosas pasan por el corazón. Es el tránsito obligado no sólo de tus sentimientos y de las emociones. Es el tránsito de todas las cosas. Desde las tangibles hasta las intangibles.

1127. Por mi corazón pasó, un día, una mujer. Y otra. Y otra. Hasta que una se quedó por mucho tiempo y entonces se iluminó mi corazón oscuro.

1128. Hoy soy el hombre, entonces, del corazón iluminado que canta a la esperanza y a la verdad celeste.

1129. ¿Has visto como trina mi guitarra de miel, en el coro de los pájaros, saludando al sol de la mañana?

1130. El secreto está en mi corazón convertido en poema gracias al toque mágico, de la vara y la estrella, que traía en la mano la mujer, esa, de la que te hablo, hoy, cuando llegó a mi vida.

1131. Todo está allí, en el puntito de luz que vive en el centro de tu corazón, latiendo.

1132. Ese eres tú. ¿Te molesta ser apenas un pequeño puntito de esa luz?

1133. Enciéndete de amor por las cosas de la tierra. Aprende a amar a los hombres como hermanos. Conviértete en llama y alúmbrale el camino a los perdidos del espíritu.

1134. Alguien, está hoy, necesitándote. En algún lugar.

1135. Yo te doy estos versos para que los camines y te lleven, como sendero dulce hasta el trono de Dios y del hombre.

1136. Tómalos. Nacieron y vienen desde el centro de mi corazón y han sido escritos para ti.


1137. Hoy. Mañana no ha llegado aún.

(Continuará...)