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martes, 17 de noviembre de 2015

Esto también pasará.


Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:
- Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.
Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total...
Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.
El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo:
-No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje –el anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey-. Pero no lo leas –le dijo- manténlo escondido en el anillo. Abrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la situación-
Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin. Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...
De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso:
Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARA”.
Mientras leía “esto también pasará” sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.
El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.
El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:
-Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.
-¿Qué quieres decir? –preguntó el rey-. Ahora estoy victorioso, la gente celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una situación sin salida.
-Escucha –dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: “Esto también pasará”, y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.
Entonces el anciano le dijo:
-Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.


- Palabras Que Sanan

martes, 10 de noviembre de 2015

Alma Gemela


Tu alma gemela no es como ninguna otra que hayas vivido. Nunca amaste así. Y punto. Sientes que amas la totalidad de esa persona, aún (o especialmente) sus rincones más oscuros y dolorosos, esos que ella cree que la hacen indigna de ser amada.Sin que nadie te lo haya contado, lo sabes todo de tu alma gemela. 
No hay secretos entre ustedes porque pueden leerse con los ojos del alma. No pueden ocultarse nada.
Eres incapaz de juzgarla. Aunque te haya hecho mucho daño y aunque se lastime, tu corazón no puede juzgarla. No entiendes de dónde te viene tanta compasión de golpe, porque tú no eras así… Pero de pronto te encuentras con esta persona y comprendes y aceptas absolutamente todo de ella. Es posible también que tengan varios encuentros y desencuentros a lo largo de la vida, hasta que los dos estén listos para la intensidad y la entrega que requiere esta unión. Es posible, inclusive, que sin saberlo hayan estado en los mismos lugares al mismo tiempo. Y que hayan pasado por los mismos procesos cuando finalmente se ven, se sienten muy cómodos, como si se conocieran de toda la vida. Es como si hubieran regresado a casa después de un largo viaje. Puede que se parezcan físicamente y también puede que ambos tengan características físicas que nunca les hubieran resultado atractivas en otra persona. 
También es posible que, luego del primer encuentro, se produzcan cambios físicos drásticos en los dos o en uno de ustedes. Pérdida de peso, cambio de hábitos, si uno fumaba deja de fumar u otro cambia radicalmente la dieta. Es como si ambos estuvieran preparándose para ser la mejor versión de sí mismos. También a veces es necesario que, luego del encuentro inicial, los dos experimenten largos períodos de separación. Van a ser los más dolorosos de su vida, pero también los de mayor aprendizaje. Esto sucede para que cada uno pueda poner el foco en lo que sea que tiene que sanar. Si estuvieran juntos, el foco estaría puesto naturalmente en la pareja y el crecimiento personal se dejaría de lado.Pero los dos saben que volverán a encontrarse. Aunque no se lo hayan dicho y aunque nada esté escrito, ustedes tienen una fe nueva que, a partir de ahora, será la fuerza que los guíe.
Es común que entre ustedes haya lo que serían obstáculos para otras relaciones: que vivan en países distintos, que haya una gran diferencia de edad, que uno de ustedes o los dos estén comprometidos en otras relaciones. A veces esto también es motivo de separación entre las almas gemelas. También es posible que uno esté más espiritualmente desarrollado que el otro.
Aún así, sepan que siempre están comunicados porque sus almas lo están. Siempre se acompañan y no es raro que se comuniquen por telepatía. Presten atención, relájense y escuchen… 
El magnetismo que hay entre ustedes es perceptible por quienes tienen la fortuna de verlos juntos. Emanan amor. Quienes los observan en una reunión social separados, cada uno por su lado, pueden percibir el hilo energético que los une. Por mucho tiempo, no sienten la necesidad de hablar de esta relación con mucha gente, ni de formalizarla ni de darle un nombre. Es algo íntimo, ¡es su tesoro! Mirarse a los ojos puede ser una experiencia demasiado abrumadora. Es entrar a otra dimensión, en la que el tiempo no existe. De hecho, suelen pasar dos cosas: o no pueden dejar de mirarse profundamente o no pueden ni siquiera mirarse a los ojos. El encuentro (o reencuentro) con el alma gemela abre el camino espiritual. Y parte de ese camino es encontrar nuestra misión en esta vida. Ese es el gran desafío de las almas gemelas, crecer cada una por separado para poder transformarse juntas y brindar esa fuerza amorosa al mundo. Es un amor que nunca muere. Si están separados, van a tratar de olvidar a su alma gemela, van a tratar de conocer a otra gente y de “superarlo”. Pero no, es imposible, es el amor más grande que hay y sólo puede fortalecerse con el paso del tiempo. En los momentos más oscuros recuerden: este encuentro es un don, vívanlo día a día con todas las emociones y las enseñanzas que tiene para darles.
Eso no quiere decir que no puedan encontrarse con otras almas compañeras y ser muy felices. Es más, es muy probable que lo hagan, porque ahora el verdadero amor, ese incondicional e infinito, es parte de ustedes. Pero el amor que crean con el alma gemela no se acabará jamás. Seguirán buscándose, vida tras vida, hasta encontrarse. Mientras tanto, gocen del amor que vive en su corazón, porque nadie se lleva el amor, les pertenece a ustedes, así que pónganlo donde haga falta. Cultívense y crezcan. Conviértanse en la mejor versión de sí mismos, que cuando uno de ustedes está radiante, el otro recibe esa energía también, aunque esté a miles de kilómetros de distancia. Feliz encuentro 

MD  Luis Dugas

jueves, 15 de octubre de 2015

El Maravilloso Cerebro De La Mujer Después De Los 40


El cerebro de una mujer después de los 40 es fabuloso. Cada año de su vida actúa como un fertilizante de las conexiones neuronales, lo que a su vez supone nuevos pensamientos, emociones e intereses.

Como ya sabemos, dado que sobre su cerebro se suceden constantes cambios durante toda su vida, la realidad de una mujer no es tan estable como la de un hombre.
En este sentido se dice que la realidad neurológica de un hombre es como una montaña que va gastando de manera imperceptible los glaciares, el tiempo y los profundos movimientos tectónicos de la tierra. Sin embargo, la realidad de una mujer es más bien como el clima, constantemente cambiante y difícil de predecir.
Por lo tanto, si el cerebro de la mujer es capaz de cambiar semana a semana, imaginemos qué supone toda una vida de cambios hormonales masivos.

La magia de ser mujer después de los 40

Normalmente la década de los 40 comienza a ser una etapa en la que te encuentras entre dos generaciones que ponen en evidencia lo efímero de la vida. Así, como es de esperar, comienzas a cuestionarte los imperativos que te han llevado hasta el lugar en el que te encuentras.
De este modo, intentas conciliar las responsabilidades asumiendo ciertos riesgos que te permitan descubrir el camino a todos esos sueños de los que un día te apartaron las exigencias y las situaciones opresivas que te agotaron emocionalmente.
Asimismo, de repente, cuando vas cumpliendo años parece que la niebla se disipa y comienzas a ver aquello que antes no podías. O sea, se pulsan las cuerdas de tu corazón al ritmo de una percusión que se aproxima lejana.

El pulso del cerebro femenino

De todas maneras, el cerebro solo es una máquina de aprender 

que está dotada de talento; o sea que a pesar de que la biología 

es poderosa, nuestro carácter y nuestro comportamiento se 

conforman en su confluencia con el mundo.











Podría decirse que las hormonas crean gran parte de la realidad femenina, ayudando a conformar junto a las experiencias los valores y deseos de una mujer. Así, el cerebro de la mujer después de los 40 es un reflejo claro de lo que es importante día a día para ella.
Así, durante toda nuestra vida, cuando el cerebro se nos inunda de estrógenos comenzamos a concentrarnos de manera intensa en nuestras emociones, así como en comunicar y comprender.
Generalmente el cerebro femenino toma decisiones sobre valores que empujan a la conexión y a la comunicación. Así, la estructura, la función y la química de una mujer afectan a su humor, a sus procesos de pensamiento, de energía, impulsos sexuales, comportamiento y bienestar.
En palabras de la neuropsiquiatra Louann Brizendine, “el cerebro femenino tiene muchas aptitudes únicas: sobresaliente agilidad mental, habilidad para involucrarse profundamente en la amistad, capacidad casi mágica para leer las caras y el tono de voz en cuanto a emociones y estados de ánimo y una gran destreza para desactivar conflictos”.

El poder de las hormonas femeninas para 

cambiar el mundo






Ciertos cambios ocurren de manera frecuente tras años de seguir los ritos de las mujeres sacrificadas que se desviven por todo y para todo y se olvidan de sí mismas. Es decir, que suceden en busca de una libertad que va más allá de lo físico y se traslada a lo emocional.
Aunque parezca desconcertante, el reloj biológico también toca su campana para que una mujer cuide de sí misma y se autocomplazca. Esta etapa en el desarrollo psicológico también está impulsada por una realidad biológica: la del cerebro que emprende su último viaje o cambio hormonal. 

Hablemos sobre esto…
Si pudiéramos ver el cerebro de una mujer tras los 45 años, veríamos un paisaje totalmente diferente al de unos años atrás. A esta edad, la constancia en el flujo de impulsos sustituye a la montaña rusa hormonal (de estrógenos y de progesterona) del ciclo menstrual.
A partir de esa edad, el cerebro se va transformando en una máquina precisa y estable. Asimismo, ya no veríamos cómo los circuitos más fugaces de la amígdala se alteran por efecto de las hormonas haciendo ver tinieblas que no existen o interpretando como insultante algo que no lo era.
Por el contrario, veríamos cómo los circuitos que unen a nuestra procesador emocional (la amígdala) y al área de análisis y juicio de las emociones (el córtex prefrontal), actúan de manera coordinada y coherente.
O sea, que dado que ya no se sobreexcitan estas zonas por la acción desproporcionada de las hormonas, la mujer está mucho más equilibrada, puede pensar con mayor claridad y no se ve tan desbordada por sus emociones como antes.
Así, especialmente al final de la cuarta década de la vida suele comenzar este viraje emocional que impulsa a la mujer a observar la realidad que le rodea de otra manera.
Gracias a la reducción del flujo de dopamina y de oxitocina, la mujer comienza a dejar de sentirse tan recompensada a través del cuidado de los demás y busca el contacto consigo misma.
En esta búsqueda la mujer se maravilla de su propia energía y comienza a rumiar una nueva visión del mundo que va más allá de la necesidad de conectar y de cuidar a los demás. Ahora, la mujer contempla la vida con la premisa de no hacerse prisionera y de estrenar un nuevo equilibrio.
Así, esta verdad biológica representa un nuevo camino a seguir, un misterio que cambia sus pensamientos y emociones a la vez que le anima a conducirse hacia la redefinición de sus relaciones y cometidos, así como a la asunción de nuevos retos y aventuras.
Para finalizar, queremos dejaros una cita de Oprah Winfrey que define a la perfección el poder que una mujer se otorga a sí misma con el paso de los años. 
Me maravillo de que a esta edad esté todavía desarrollándome, buscando cosas y saliendo de las fronteras personales para adquirir más ilustración. Cuando tenía veinte años pensaba que habría alguna edad adulta mágica a la que llegaría, acaso los treinta y cinco, y mi “situación de adulta” sería completa.
Es gracioso cómo esta cifra fue cambiando en el curso de los años y cómo incluso a los cuarenta, calificados por la sociedad como edad mediana, sigo sintiendo que no era la adulta que tenía la certeza de llegar a ser.
Ahora mis expectativas vitales han sobrepasado cualquier ensueño o esperanza que imaginara nunca, tenga la seguridad de que hemos de continuar transformándonos para convertirnos en lo que tenemos que ser.
(Raquel Aldana) 

domingo, 27 de septiembre de 2015

CHILE-BOLIVIA EN BUEN CHILENO

En Chileno y para quienes no entienden tecnicismos, 
no sé quien es el autor pero de que está clarito, está.

Y como aporte extra  agregaré que: 
Bolivia cuando se fundó solo estaba formado por 5 estados 
y ninguno de ellos llegaba o tenia salida directa al mar...

Y ESO SERIA TODO!

Los chilenos no le vamos a entregar soberanía sobre el mar a Bolivia, Nunca!!

lunes, 6 de julio de 2015

VIVA CHILE, MIERDA!!!! Copa America 2015


Me sucede que a veces me pregunto porque la gente pierde sus raíces, sus orígenes y no se dan cuenta que sin raíces no hay vida? 
Dime, que ser vivo puede soportar viento y marea sin una base que resista su peso completo? 
El fútbol es solo un deporte, pero me ha hecho pensar mucho en la importancia de saber y aceptar de donde venimos para poder encontrar el camino hacia donde nos dirigimos...  
Me frustro un poco, porque no se como poder entregar ese saber... Y me duele otro poco porque no hay nada mas valioso y poderoso que el origen... y no lo notan... 
Es tan facil verlo en los Indígenas de cada patria luchando dia a dia contra los huincas usurpadores de tierra... Los Mapuches, Los Indios Americanos, etc... 
Que puede suceder tan grave que te haga querer olvidar de donde vienes? 
Este campeonato ha tenido de dulce y agraz, pero a servido para demostrarnos a cada uno que con coraje todo se puede... con el apoyo de tu sangre, de tu tierra, de tu origen, de tu familia... 
Que ante los escenarios mas negros siempre habra un poco de luz... 
Y que uno no se vende por un par de pesos... que quien lo hace vende su alma y pierde, inevitablemente, la libertad... 
Este triunfo me hace querer mas... Es cierto el dicho "Dios Proveerá", solo que nada es gratis y hay que trabajar en ello...
Una alegría enorme para un pueblo entero que ha sufrido vejaciones, torturas, abusos, lagrimas de impotencia y que sigue adelante pese a todo... 


GRANDE MI CHILE QUERIDO!!!!! 
YO SOY CHILENA DE CUERPO Y DE ALMA Y ME SIENTO ORGULLOSA DE ELLO!!!!

viernes, 19 de junio de 2015

Mi Padre... Y Un Poco De Su Historia...

Que saquen a la novia a bailar........

Tengo 40 años de vida... y desde que tengo recuerdos, mi padre ha estado presente, con su sabiduría, sus enseñanzas, su amor, su eterna paciencia, bendita calidez y mucho más. Su abrazo de oso y su beso de sifón en la nariz. 
Amor filial
Mi padre es el hombre que mas he amado en la vida, sin duda... Imposible negarlo porque sería como negar el amor que le tengo a mi madre... 
Hoy se celebra el dia del padre en mi pais y con mucha pena, no puedo darle el beso ni el abrazo que quisiera, porque estamos tan lejos... Por eso en estas lineas reflejo un poquito cuanto Te Cero papito lindo... y de pasada les dejo parte de su historia... asi conocen a mi papi, algo más... es que estoy mas que orgullosa de ser su hija... 

TITO FERNÁNDEZ.

(Extracto del libro "La Vida, el Canto y el Maestro" 
de Tito Fernandez)

Un día mi madre me inscribió en un concurso de aficionados, en Radio La Frontera de Temuco, donde me escucharon recitar y quedé clasificado para participar en el que sería uno de los tres únicos concursos artísticos que he ganado en mi vida.

En el programa final recité un largísimo poema, de autor olvidado y de letra olvidado llamado “Señor”, y obtuve el primer lugar entre puros concursantes adultos, una fotografía de Estudio y algo de dinero del que nunca me enteré porque lo recibió mi madre y debe haberlo ocupado en algo útil porque si yo lo hubiera recibido no me habría servido de nada ya que tenía siete años y el dinero era un misterio desconocido y por lo tanto sin resolver.

En esa Radioemisora canté muchas veces en sus “programas de aficionados” y sin darme cuenta la gente de mi ciudad me empezó a conocer.

Ocho años antes de encontrar al Maestro (1960) una tarde subí las escaleras de Radio Cooperativa Vitalicia, de mi ciudad, a intentar que me dejaran cantar allí, donde había alguna actividad con artistas locales.

Hablé con su Director artístico (Hernán Espina Rojas) y este me escuchó y me destinó a un programa que se transmitía a la medianoche y que se llamaba “La noche es tuya, amiga”.

El conductor de ese programa se llamaba Felipe Tranquino (en el tiempo en que escribo estas letras está fallecido) y mi trabajo consistía en cantar un bolero, a las doce de la noche, justo después que la señal de la radio daba la hora.

Así gané mi primer sueldo, que no consistía en dinero sino en una especie de trueque que hice con el Director de la radio porque la radio no tenía dinero para cantantes ni nada parecido.

A cambio de mi bolero diario, a medianoche y de lunes a viernes, yo tenía acceso a la discoteca de la Emisora lo que era un tesoro que no tenía precio.

Por esa razón Tito Fernández tenía un repertorio tan distinto al resto de los artistas de la ciudad. Y, a propósito, en ese programa me bauticé como Tito Fernández.

Tito Fernández, entonces, nació el 15 de Marzo de 1960, en Radio cooperativa Vitalicia de Temuco, en el programa “La noche es tuya, amiga”, conducido por el locutor Felipe Tranquino y siendo Director de la Emisora don Hernán Espina Rojas y estando, yo, ausente (¿?).

Por eso nació grabado porque yo estaba en Santiago renunciando a mis estudios en la Fuerza Aérea de Chile para dedicarme al canto, asunto que no le gustó ni a mi madre que era la única que me apoyaba. (De mi padre ni hablar).

Yo había grabado veintitantos boleros para ser difundidos hasta mi regreso, sin uniforme y con unas tremendas ganas de dejarme crecer el pelo.

¿Por qué me bauticé con ese nombre? Porque necesitaba que no supieran que era yo el que cantaba ya que ese era un secreto entre mi madre y yo ya que mi padre seguramente no lo hubiera aprobado porque, como toda su vida trabajó en el Hospital Regional, quería un hijo médico y no cantante.

¿Y por qué Tito Fernández?

Porque a la persona que yo más admiraba, en el barrio, era un muchacho menor que yo al que le decían Tito (Tito Monsalves) y porque Fernández era el apellido de mi madre que siempre dijo que yo iba a ser poeta y porque debía tener un complejo de Edipo del porte de una catedral, complejo que debe haberse acrecentado con el tiempo y la ausencia de mi madre.

Anoto, en estas líneas, que mi amigo Tito que dio origen a mi nombre, murió muy joven, en un accidente de automóvil, y mi madre también murió muy joven a causa de un cáncer fulminante.

Sin embargo yo sostengo, también desde estas líneas, que ambos están vivos en este personaje que hoy subirá al escenario, otra vez, a recibir los aplausos del público que no sabe nada de lo que te estoy hablando.


(Enero de 2006 Salto del Laja, Octava Región, Chile).

martes, 16 de junio de 2015

Acerca de la Seguridad en Sí Mismo.


Un día un sabio maestro recibió la visita de un joven que se dirigió a él para pedirle consejo:
— Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro sin mirarlo, le dijo:
— Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... y haciendo una pausa agregó: — si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
— E... encantado, maestro— titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
—Bien— asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y al dárselo al muchacho, agregó:
— Toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas. El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, quienes lo miraban con algún interés.
Pero les bastaba el escuchar el precio del anillo; cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. Alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.
¡Cuánto hubiera deseado el joven tener esa moneda de oro! Podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Triste, subió a su caballo y volvió a donde el maestro se encontraba:
— Maestro -dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera obtener dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
— Qué importante lo que has dicho, joven amigo —contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
— Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
— ¡58 MONEDAS! — exclamó el joven.
— Sí, -replicó el joyero— yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.
— Siéntate —dijo el maestro después de escucharlo— Tú eres como este anillo: Una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?


miércoles, 13 de mayo de 2015

Bienvenido Bruno

Ha llegado al mundo un nuevo ser de luz. Quiza el ultimo de la generacion nuestra... en nuestra familia... no lo se... y me emociona de ver que es tan hermoso... Hubiese querido tener los mios propios, pero Dios asi no quiso, mas me dio herramientas para entregar lo que sé y he aprendido, a muchas almas nobles y bellas que me quieren como si fuera una de aquellas... un alma materna... Donde pueden encontrar aquello que les falta, donde siempre encontraran un abrazo que pueda cobijarlos y una palabra que pueda ayudarlos....
Es tan lindo y tan nuevo y con tanto amor a su alrededor que hace saltar los corazones de alegría... 
Te Bendecimos con luz y amor y sabiduría, porque la belleza, el arte y la gracia estan en tu sangre... y porque el exito, lo conseguiras a medida que crezcas y seas un hombre de bien. 

Se regocija el alma de nuestras familias, con la llegada de este pequeño corazoncito que ya ha salido a la luz y ha comenzado su trayecto por esta vida..... 

Te Amamos Bruno

jueves, 7 de mayo de 2015

EL EXILIO.


2547. Mil novecientos setenta y nueve. Subo al escenario en LÜND, Suecia. Cuatrocientos chilenos se ponen de pié y me aplauden. Una niña, pequeña, me arroja una flor. Una lágrima rueda por una mejilla. Otra lágrima, en otra mejilla, otra y otra. Una lágrima asoma de mis ojos y no puedo cantar.

2548. Allí estamos. Frente a frente. Hace seis años que esa gente no ve a un artista chileno ni lo escucha de cerca. Hace seis años que yo no los veo ni les canto.

2549. Levanto mi voz y durante tres horas canto todas las canciones que puedo recordar.

2550. Me voy de allí lleno de besos cariñosos, húmedos de lágrimas, de abrazos apretados y un "Gracias Compañero" que se repetirán por casi seis meses en Europa. Canadá. México y Estados Unidos.

2551. Subo al escenario del O’lympia, en París, y la platea es una gigantesca bandera chilena que no olvidaré nunca.

2552. Mil Novecientos Ochenta y Uno. En Montreal un coro de niños, hijos de chilenos, interrumpe mi Concierto y me canta: "Caballito blanco llévame de aquí, llévame a mi tierra donde yo nací".

2553. En Estocolmo me enamoro de tristeza y descubro que tampoco tengo Patria.

2554. Mil Novecientos Ochenta y Tres. Yo conozco la empanada, la nostalgia y el vaso de vino, chileno, de los Sábados, mitad vino, mitad lágrimas.

2555. En Australia canto y canto. Conozco a la familia Vargas, a la familia Retamal, y me enamoro de nuevo.

2556. Mil Novecientos Ochenta y Cinco. Los equipos de seguridad del gobierno chileno revisan mi equipaje al salir, y al regreso. Pero ya estoy acostumbrado y no les tengo miedo.

2557. Escribo y canto: "Y si me cierran la puerta ya me han crecido las alas para volar, por la tierra, sin temor a la distancia..."

2558. Mil Novecientos Ochenta y Siete. Por el camino limpio, abierto por mi canto, muchos artistas populares viajan por el planeta llevando un pedazo de la Patria en la voz y en las guitarras.

2559. Yo sé que cuando puedan, los chilenos, regresar, no volverán.

2560. Eso me duele, pero yo lo sé y así será. Ha pasado mucho tiempo.

2561. Mil Novecientos Ochenta y Nueve. Una parte de esta obra fue escrita en este viaje. Estamos todos viejos, de años y de ausencias. Pero en la Patria han ocurrido algunas cosas.

EL TIEMPO (2)

2562. Mil Novecientos Ochenta y Ocho. El General llama a un plebiscito y le pregunta al pueblo si lo quieren a no.

2563. El pueblo le responde con un NO indesmentible. Con un NO valiente y militante. Con un NO disciplinado y serio. Con el NO con que comienza la palabra NOsotros.

2564. El General se desconcierta. Planea desconocer el resultado de las urnas, Pero uno de los miembros de la Junta Militar (léase la trizadura) desbarata sus planes diciendo en la televisión, textualmente: "Para mí está claro: ganó el NO."

2565. De nada sirvió la reunión posterior, a eso, ni ninguna otra. El próximo año habrá elecciones, Chile tendrá un Presidente elegido por el pueblo y un Parlamento también elegido por voluntad popular.

2566. Yo canto ante un millón de personas que inauguran la nueva etapa que vivirá el país.

2567. Pero una madre pregunta, todavía: "¿Podrá alguien, devolverme a mi hijo?
¿Me dirá alguien, dónde está mi marido?"


2568. Yo canto y canto. Camino por Chile y canto. Escribo este cuento y canto.
(Continuará...)

martes, 5 de mayo de 2015

Yo no bailo por bailar


 GRACIAS A TODAS Y CADA UNA DE MIS BELLAS IBNATI (HIJAS DE LA DANZA) SIN USTEDES NADA SERÍA POSIBLE NI IGUAL. 


“Yo no bailo por bailar”

A mi madre y hermanas de la danza

¿Por qué bailo? Me pregunto hoy. Hay algo hermoso es poder expresar esos sentimientos que cada día oculto en el mundo académico donde me he desenvuelto. Porque hay una emoción tan intensa, un vértigo maravilloso antes de un montaje. El día de mi única presentación compartíamos con mis amigas de la danza las maripositas en el estómago que se parecen a esa sensación de darle el primer beso a un hombre que te fascina.
 Me ha costado mucho en mi vida hacer amigas y relacionarme con otras mujeres. Un día conversábamos con mi tía y mi pareja acerca de las preguntas de inmigración que nos harían si tuviésemos que aprobar una entrevista en un país extranjero para corroborar si nuestra relación es verdadera.
_¿Cuál es la mejor amiga de la Ely? – preguntó
Tras mucho pensarlo llegaron a una conclusión “La Ely no tiene una mejor amiga. Tiene un mejor amigo que es el Edson”
 Una de las cosas que me ha reglado la danza es conectarme con mi propia femineidad y la de otras mujeres hermosas con quienes he compartido. Porque los lazos que hemos construido bailando son de colaboración, de cooperación, de trabajar juntas como compañeras, apoyarnos las unas a las otras, animarnos y eso ha sido un tesoro, algo escaso y valioso.
 El día de la presentación nos prestamos de todo, entre nosotras nos maquillamos, nos alisamos el pelo, nos ayudamos a arreglar el vestuario, y nos animamos porque las mujeres vivimos llenas de complejos por los prototipos impuestos acerca de cómo deberían ser nuestros cuerpos. La alegría de hacer un trabajo con todo el corazón y lograr una puesta en escena donde cada una entrega lo mejor de si. Conocí lo mejor de lo femenino gracias a estas lindas congéneres con quienes he tenido esta experiencia.
 Hay veces en que la vida se pone triste, pero al bailar vuelvo a conectarme con la belleza que hay en ella. Se que la danza y la vida tienen mucho en común. En ambas si nos esforzamos y nos entregamos a nuestros sueños, si nos arriesgamos podemos alcanzarlos. Se requiere de una valentía tremenda subirse a un escenario sin experiencia y vencer el miedo al ridículo. Enfrentar los temores para ahuyentarlos.
 En la danza dos segundos de desconcentración y te perdiste. Pero sólo tú lo notas. He aprendido a no angustiarme con mis errores ni bailando ni en la vida, todo se puede arreglar, enmendar, siempre podemos volver a comenzar siendo también benevolente con nosotras mismas, aceptando que pese a todo el trabajo nada ni nadie es perfecto y amar la vida así como es.
Me he dedicado a enseñar desde joven y puedo reconocer en mi profesora Jaz esa pasión por lo que hace. He aprendido mucho de pedagogía que he podido internalizar en mi propia práctica profesional. Cuando la conocí a Jaz fue en la presentación de una amiga que bailaba con ella. Me pareció increíble que una mujer pudiese motivar a un grupo tan grande de personas a realizar un montaje tan lindo tenía algo que yo debía conocer. Una de las cosas que aprendí estudiando pedagogía es que cada uno aprende cosas diferentes, a distintos ritmos y que no es provechoso intentar estandarizar los resultados de los estudiantes. Jaz siempre deja que toda persona que quiera bailar lo haga independientemente de lo que sepa, de la experiencia que tenga y es capaz de sacar lo mejor de cada una. Yo quiero ser una profesora así también. Antes me frustraba cuando me esmeraba en enseñar algo y a mis alumnos se les olvidaba. Hoy ya no tengo esa obsesión por controlarlo todo. La vida es imperfecta y hermosa a la vez.
 Gracias a mis compañeras de la danza y de la vida por todo lo que he aprendido junto a ustedes. Las quiero mucho chicas."
 Por Elizabeth Grünholz M.